Con Sello Patagónico | INTENTO DE USURPACION | Jueves 07 de noviembre de 2019
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‘Me dio ganas de pegarle un tiro en la cabeza, pero no lo hice’

Así se defendió ante el juez Alejandro Soñis en la audiencia de control de detención el efectivo policial al ser imputado de abuso de arma en concurso real con lesiones graves en dos hechos y que recuperó la libertad con la prohibición de acercarse a las víctimas.


Desde el IPV de Comodoro Rivadavia informaron que la vivienda de Standart Norte que el domingo a la noche la familia Leiva intentó usurpar y en donde el policía Sandro Viltes baleó a tres personas, tiene dueño. La misma se encontraba sin moradores porque la propietaria estaba viviendo con familiares a raíz de una enfermedad.

Los que intentaron usurpar dijeron que lo hicieron porque en el IPV no les dan respuesta y ellos viven "amontonados" en la casa vecina. Admitieron ser conscientes de que estaban cometiendo un delito.

 “Fue a hablarnos y nosotros le dijimos que se vaya porque él no era el dueño y tampoco estábamos en su casa y él se apareció con el martillo, y nosotros al decirle que se vaya seguimos con lo que estábamos haciendo; se va a su domicilio a buscar el arma y después va y en ningún momento no dice nada. Mi papá no lo agrede, tira un tiro al aire, discuten con mi papá y le hace el disparo, empezamos a salir corriendo y empezó a tirar a lo loco”, dijo Macarena Leiva a Canal 9. Ella fue una de las tres víctimas del sargento Sandro Viltes.

Hay que recordar que el policía fue detenido el domingo a la noche cuando baleó en las piernas a tres personas: además de Macarena, a su padre Armando Leiva y a Emilio López Navarrete. Fue en la calle 2456, número 1456.

“Me dio ganas de pegarle un tiro en la cabeza, que lo podría haber hecho, pero no lo hice” dijo ante el juez Alejandro Soñis en la audiencia de control de detención el efectivo policial al ser imputado de abuso de arma en concurso real con lesiones graves en dos hechos y que recuperó la libertad con la prohibición de acercarse a las víctimas.

Incluso se supo allí que de acuerdo a lo que investiga la Fiscalía el policía frente a los efectivos de Kilómetro 8 que habían llegado a detenerlo, le disparó de manera intimidatoria al suelo a la mujer que le recriminaba haberla baleado.

“No es que tiró cuatro tiros, como dice. Mi papá tiene un tiro en cada pierna, mi cuñado tiene un tiro en cada pierna, y a mí me tiró; tengo roces en las piernas, uno en el muslo que entró y salió”, contó la joven.

Macarena Leiva y otra de las integrantes de la familia admitieron que estaban cometiendo un delito el domingo a la noche: la usurpación de la vivienda de sus vecinos. Según sostienen, estaba “abandonada”.

Para Macarena, el policía “se tiene que ir del barrio porque somos vecinos, vive enfrente, que se cambie, no puede reaccionar así, que espere que venga la policía y no tirando tiros a lo loco porque había nenes”.

Sin embargo, desde el Instituto Provincial de la Vivienda confirmaron que la propiedad en cuestión que los usurpadores querían ocupar -y que el policía defendió- tiene dueños y que no está abandonada.

“No es una casa que esté abandonada, ni vacía, ni nada por el estilo. La dueña es una titular que por razones de salud estaba ausente de la casa y que estaba al cuidado de familiares; eso pudo haber hecho pensar a algunos… a algún malviviente, que tenga algún derecho sobre esa casa. Por esa razón estaba sola, no es la primera vez que pasa, es gente que cree que el acto de usurpación lo legitima en función de la necesidad” expresó el delegado del IPV, Juan Martín Iparraguirre, recuperó El Patagónico. 

 


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