Array ( [0] => stdClass Object ( [id] => 0 [nombre] => Muni [imagen] => muni-rectangular.jpg [url] => https://www.comodoro.gov.ar [ordinal] => 1 [visible] => 1 [seccion] => detalle ) [1] => stdClass Object ( [id] => 1 [nombre] => concejo deliberante [imagen] => consejodeliberante.jpg [url] => http://www.concejocomodoro.gob.ar [ordinal] => 1 [visible] => 1 [seccion] => detalle ) [2] => stdClass Object ( [id] => 2 [nombre] => Casino de suboficiales [imagen] => casino.gif [url] => http://www.facebook.com/futuro.prosperidad.9 [ordinal] => 2 [visible] => 1 [seccion] => detalle ) [3] => stdClass Object ( [id] => 6 [nombre] => Sovier [imagen] => sovier.jpg [url] => [ordinal] => 3 [visible] => 1 [seccion] => detalle ) [4] => stdClass Object ( [id] => 3 [nombre] => Draw [imagen] => banner-escueladepool.jpeg [url] => [ordinal] => 4 [visible] => 1 [seccion] => detalle ) [5] => stdClass Object ( [id] => 4 [nombre] => El obrero [imagen] => banner-elobrero.jpg [url] => https://www.muebleselobrero.com [ordinal] => 4 [visible] => 0 [seccion] => detalle ) [6] => stdClass Object ( [id] => 5 [nombre] => Banner Medicina Laser [imagen] => banner-medicina-estetica.jpg [url] => [ordinal] => 5 [visible] => 0 [seccion] => detalle ) )

Con Sello Patagónico | EFECTO CORONAVIRUS | Jueves 30 de abril de 2020
Third slide

Familia hace tapabocas e impresiones para sobrevivir a la cuarentena

La vecina de las 1311 Viviendas es costurera y hace una semana confecciona barbijos para dar “un servicio a la gente y también me ayudo yo”. Además su hijo, quien es paciente oncológico, realiza impresiones de permisos de circulación, seguros de autos y materiales escolares.


Muchos automovilistas que en estos últimos días sortearon un tramo en reparación de la avenida Lisandro de la Torre, pasaron por el frente de la vivienda de María Alvarez sobre la calle Rementería 2871, casi José Ortega, en el barrio Isidro Quiroga.

Dos sencillos carteles colocados sobre la reja del frente del domicilio llaman la atención de los conductores y vecinos que pasan a pie: “se venden barbijos” y “se hacen impresiones, permisos circulación, tareas estudiantiles”.

Mary, como la conocen sus vecinos y amistades, le contó a Con Sello Patagónico cómo comenzó con la confección y venta de barbijos. "Me surgió porque mi casa se está abriendo (agrietando) y después porque hay mucha gente que pide barbijos y no encuentra”, dijo.

Sentada frente a su máquina de coser, agregó: “yo soy costurera y se me ocurrió que podía hacer más o menos a precio económico para la gente y que yo tenga una entrada, ya que no cobré la plata que dice el Gobierno y de paso para comprar materiales porque mi casa se está abriendo”.

El inmueble está situado “en una bajada, es todo greda y por eso mismo se abre todo el piso”, describió la mujer. Reiteró que con la confección de tapabocas, además de ofrecer " servicio a la gente y también me ayudo yo”.

Reveló entre risas que trata de comprar materiales “para que la casa no se me vaya a la calle, si no voy a terminar en medio de la vereda. Cuando viene la lluvia de arriba el lodo entra por aquella puerta (trasera) y abrimos esta (frente) para que salga, y se levanta el piso. Vinieron los de provincia a ver la casa, se sacaron foto y todo, pero no vinieron nunca más”.

Mary utiliza tela de friselina para los distintos diseños y tamaños de tapabocas. Ofrece para niños (con motivos infantiles), para adultos (camuflados e impermeables) y para mujeres (distintos colores y estampados). Todos tienen el bolsillo para colocarle un filtro.

La producción de tapabocas comenzó hace una semana, "cuando vi que ya económicamente no tenía para subsistir", describió.

La costurera vive con su hijo Diego Rey, quien es paciente oncológico y no puede trabajar. El hombre es músico, pero tampoco puede cumplir con esa actividad durante la cuarentena. Por esas razones, Diego por estos días realiza impresiones de permisos de circulación, de seguros automotores y de materiales escolares que los vecinos necesitan para sus hijos.

La vecina de las 1311 Viviendas por este tiempo de aislamiento, se queda en su casa, sentada en el living entre retazos de tela y el característico sonido de la máquina de coser. No puede dar sus clases de danza a los chicos del barrio, actividad que “me ayuda a estar bien de salud”, comentó Mary. 

¿Qué te pareció esta información?

100%